Compra e instala antes de volar. Activa al aterrizar. Son dos pasos distintos y confundirlos es el error más común.
La instalación guarda el perfil en tu teléfono y necesita conexión a internet, algo que tienes en casa pero que quizá no tengas en el aeropuerto. La activación se produce automáticamente la primera vez que la eSIM se conecta a una red en tu destino, y es en ese momento cuando el periodo de validez empieza a contar.
Por lo tanto, instalarla con antelación no te cuesta nada: un plan de 7 días instalado tres días antes de tu viaje te seguirá dando 7 días completos desde el momento en que aterrices. Esperar a llegar significa quedarte en la sala de llegadas buscando Wi-Fi para instalar un producto por el que ya has pagado.